Hemos vivido recientemente un encuentro especialmente significativo en el Centro de Servicios Sociales La Paloma, gracias a una charla formativa dirigida a las compañeras del CAI 1 Distrito Centro impartida por Espiral. Un espacio de aprendizaje mutuo que pone en valor el trabajo en red y el reconocimiento de la experiencia compartida.
El encuentro estuvo liderado por nuestro compañero, el Hermano Eugenio Sanz, cuya trayectoria vital y misionera es un regalo para Espiral. Eugenio acumula décadas de experiencia como misionero en distintos contextos del mundo, especialmente en Bangladesh, pero también en República Democrática del Congo y Ruanda. A lo largo de estos años ha convivido con comunidades diversas, aprendiendo desde dentro sus culturas, valores, códigos relacionales y formas de entender la vida.
Desde esa experiencia profunda y vivida, Eugenio compartió claves culturales y herramientas prácticas para el acompañamiento a la comunidad bangladesí del centro de Madrid, por supuesto, desde una mirada respetuosa, cercana, llena de humor y complicidad. Su aportación no nace solo de la teoría, sino de la vida compartida, del tiempo caminado junto a otros pueblos y realidades, y de una escucha atenta que sigue siendo hoy una fuente constante de aprendizaje para quienes trabajamos con él.
Contar con Eugenio en Espiral es un privilegio. Su presencia nos recuerda el valor inmenso del voluntariado y de las experiencias vitales que transforman, ensanchan la mirada y nos ayudan a comprender mejor a las personas con las que trabajamos. Aprender de trayectorias vitales tan ricas y diversas nos permite seguir construyendo una intervención más consciente, respetuosa y ajustada a la realidad, especialmente en contextos tan diversos como el Distrito Centro de Madrid.
Este encuentro ha supuesto, además, un importante reconocimiento a nivel distrital a la labor que realiza la Asociación Espiral en Lavapiés. Un reconocimiento a nuestra misión, a nuestra trayectoria y a todo lo que podemos aportar desde la experiencia acumulada en el acompañamiento a la infancia, las familias y la comunidad.
Queremos agradecer de manera especial al CAI 1 Distrito Centro y a Servicios Sociales La Paloma por contar con nosotras, por abrir estos espacios de encuentro y por reconocer el valor de nuestro trabajo.


