Día internacional del Voluntariado

  • grupo de voluntarios


El 17 de diciembre de 1985, la Asamblea General invitó a los gobiernos a celebrar todos los años, el 5 de diciembre, el Día Internacional de los Voluntarios, y los exhortó a adoptar medidas para que se cobrara mayor conciencia de la importante contribución de los voluntarios, estimulando así a más personas en todas las condiciones sociales a ofrecer sus servicios, tanto dentro de su propio país como en el extranjero.  […] Este día se conmemora no solo para resaltar la labor del voluntariado en todas sus facetas, sino también para rendir un homenaje especial a todos los voluntarios que trabajan para conseguir los nuevos objetivos mundiales. (Organización de las Naciones Unidas)

Los voluntarios siempre han sido un pilar imprescindible a lo largo de la historia de Espiral, y es que, desde sus orígenes, todo este sueño fue posible por la presencia de personas que quisieron dedicar su tiempo a entregarse a los más vulnerables, a quien más lo necesitaba.

Gracias a ellos, Espiral pudo crecer al mismo tiempo que aquellos primeros niños y niñas que se acercaban al centro de Nuevo Versalles para vivir tardes diferentes, para encontrar un sitio en el que se sentían acogidos, escuchados y valorados. Y desde entonces, nunca han faltado voluntarios dispuestos a colaborar en este pequeño proyecto social que fue evolucionando con el paso de los años.

Son muchas las personas que en estos 21 años de presencia han participado (y participan) como voluntarias, y ya no sólo exclusivamente acompañando a los más peques, porque la familia de Espiral también fue creciendo y llenándose de jóvenes, adultos, mujeres... y fue diversificando su presencia en diferentes centros, en los que nunca han faltado colaboraciones.

Por todos ellos, por los que estuvieron, por los que están, por los que estarán, celebramos en diciembre de una manera especial su día, el Día de los Voluntarios, como forma de agradecer de manera humilde y sencilla todo lo que nos regalan, aunque nunca seremos capaces de devolverles todo lo que nos dan. Son muchas las ocasiones en las que les agradecemos su tiempo y su presencia, pero nunca serán suficientes. Y por ello, una vez más, volvemos a deciros GRACIAS, en mayúsculas, porque nada sería posible sin vosotros.

Este año, por motivos de las apretadas agendas y otras dedicaciones, nos es imposible realizar en estas fechas la tradicional cena homenaje a todos los voluntarios que han participado en nuestros programas a lo largo del 2018. Así que aplazaremos unas semanas este encuentro para poder contar con la presencia del mayor número posible de ellos, porque los protagonistas no pueden faltar a su día.

Sin embargo, esto no quita que podamos homenajearles como se merecen, aunque sea a través de estas sencillas líneas. Así que… Sara, Raquel, Lydia, Joseba, Pelayo, Georgiana, Alba, Rocío, Inés, Patri, Gema, Fernando, Héctor, Ainoa, Lorenzo, Feli, María, Carmen, Silvia, Sandra, David, Alba, Noelia, Unai, Estibaliz, Ricardo, Joaquín, Ana, Lily, Anita…

¡GRACIAS POR SER Y POR ESTAR!