Despedida de la Comunidad Marista de Fuenlabrada



Ayer, domingo 19 de junio tuvo lugar en el Centro comunitario de promoción social “La Trastienda” que nuestra asociación tiene en Fuenlabrada el acto de reconocimiento y de despedida de la Comunidad de Hermanos Maristas de Fuenlabrada que se despide tras 26 años de presencia activa en el barrio. Al acto acudieron varios de los Hermanos que han formado parte de esta comunidad durante estos años, así como representantes de la institución marista y parte del equipo educativo y voluntariado de la entidad. También se hicieron presentes algunos integrantes del Grupo Marista de Encuentro vinculado a la obra y la comunidad.

Comenzaba el H. Ernesto, miembro fundador de la comunidad y de Espiral y hermano que más años ha permanecido, resumiendo los orígenes de como llegaron a Fuenlabrada y cómo se entablaron los contactos para iniciar una presencia activa con menores y familias del barrio, que fue el germen de todo lo que vino después. Mencionó de una manera especial a los Hermanos Antonio García y Pedro Sanz, compañeros de aquella primera comunidad y también a Javi, el cura del barrio, cuya labor y apoyo fue fundamental en los primeros pasos. También agradeció a aquellos primeros educadores voluntarios que abrieron el camino a todo el equipo que llegó posteriormente.

Luego tomó la palabra el Hermano Provincial de Ibérica, Abel Muñoz, que recalcó la parte institucional y aseguró que la ausencia de la comunidad no implica ni mucho menos que vaya a desaparecer todo el proyecto social que iniciaron en el año 1997 y que fue germen de todo lo que hoy en día es la Asociación Espiral Loranca. Indicó en sus palabras que el proyecto seguirá siendo firmemente apoyado por la Provincia Ibérica en todos los aspectos y además la identidad está asegurada gracias a la presencia del experimentado equipo educativo que lleva trabajando en los centros y siguen impulsando esta misión.

En la misma línea, a través de una videollamada se dirigió a los asistentes el actual director de Espiral, Luis Naranjo, que en sus emotivas palabras agradeció a todos los Hermanos que han formado parte de la comunidad todo lo que han hecho por el barrio y el proyecto de Espiral, primero como impulsores y luego como acompañantes durante todos estos años. Añadió además que las personas estamos de paso, pero la esencia y sobre todo la identidad nunca se perderán. Por último, afirmó que “la historia más bella está por contar” y toca continuar el legado de los hermanos.

Tras la proyección de un emotivo en el cual se homenajeaba a todos los hermanos que han sido miembros de la comunidad en estos años, el acto se cerró con una oración conjunta y unas espontáneas palabras de las personas asistentes, entre las cuales destacaron las de Javi el cura agradeciendo la presencia marista durante estos años; las del H. Antonio García, otro fundador del proyecto que recordó la sencillez de los primeros momentos; Ricardo Villafañe, veterano voluntario que agradeció profundamente la oportunidad de haber disfrutado de muchos años apoyando y enseñando su oficio a tantos jóvenes en el Centro de formación de Humanes; y por último Ester Prieto, actual coordinadora del Centro Espiral Lavapiés que, como integrante durante años del equipo de menores del Centro de día para la infancia de Fuenlabrada con otras compañeras como Giovanna Gil y Laura Martín, dedicó sus palabras a recordar divertidas y entrañables anécdotas de los hermanos que pasaron por el centro y que tantos grandes momentos nos regalaron, provocando algunas carcajadas y sonrisas nostálgicas entre los presentes. Además, entregaron a los integrantes de la última comunidad un mural realizado por los niños y niñas del centro que querían tener su particular detalle de despedida con los hermanos que les han acompañado en estos últimos años y de una manera especial a los integrantes de esta última comunidad, los Hermanos Ernesto Tendero, Lorenzo Peñasco y Raúl Rodríguez.

El acto culminó con una foto de familia y una comida compartida en un restaurante de Fuenlabrada. Gracias a todas las personas asistentes y también a las que no pudieron asistir por diversos motivos, pero de una manera muy especial, gracias a todas las personas que han formado parte de esta gran familia de Espiral a lo largo de estos años y por supuesto a los grandes protagonistas de este evento, los hermanos que han formado parte de esta querida comunidad durante sus 26 años de funcionamiento.