La semana pasada, en los tres centros de atención a la infancia hemos celebrado el Día Internacional de las Familias. Han sido unos días con mucha participación, que al final no dejan de ser el reflejo de todo el trabajo que se hace durante el año con los niños, las niñas y sus familias. Año tras año vemos cómo las familias están cada vez más implicadas en la vida de los centros y cómo su participación sigue creciendo.
Durante el mes de mayo, en Espiral no solo celebramos el Día de las Familias, sino que dedicamos todo el mes a trabajar con los chicos y las chicas qué significa la familia. Hablamos de que no hay una única manera de ser familia, de que todas son diferentes, y de que, aunque adopten formas distintas, hay algo en lo que se parecen: el amor, el cuidado y el buen trato que las sostiene.
A lo largo de estas semanas, los niños y las niñas han preparado un regalo para sus familias; en muchos casos, los hermanos y hermanas han trabajado juntos en un mismo regalo para toda la familia. Cada creación ha sido distinta, hecho que ha ayudado a entender la reflexión de que cada familia es única y en todas se notaba el cariño con el que estaban hechas.
Además, en los tres centros hemos compartido unas tardes de encuentro con las familias, invitándolas a merendar y a participar en juegos elegidos por los propios chicos y chicas. En algunos casos, han sido las propias familias quienes han propuesto juegos tradicionales de sus países, como Bangladesh, que hemos podido conocer y disfrutar entre todas y todos. Los juegos se han adaptado a todas las realidades y a todos los idiomas, traduciéndolos e, interpretándolos en lengua de signos para que fueran accesibles a todas las familias.
También queremos agradecer a las voluntarias y los voluntarios que estos días se han acercado a los centros para ayudarnos. Muchas de las actividades se han realizado en entornos cercanos, en zonas verdes o espacios protegidos próximos a los centros, y eso conlleva un gran trabajo de coordinación y logística. En estos días, el apoyo de las personas voluntarias ha sido fundamental para que todo pudiera salir adelante.
Han sido unos días para compartir, para estar juntos y para seguir haciendo comunidad, desde lo cotidiano y desde el cuidado, que es como entendemos el trabajo en Espiral.








